documentos de pensamiento radical

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domingo, 22 de abril de 2018

EN EL LAGO




EN EL lago
arroja monedas de oro
el remero


Antonio Orihuela. Esperar Sentado. Ed. Ruleta Rusa, 2017

viernes, 20 de abril de 2018

MI PADRE





MI PADRE me enseñó a manejar la hoz,
no quería que ella me diera de comer
pero me decía que en este mundo nunca se sabe.

––quien tiene un pedazo de tierra y una hoz
no pasará hambre.

Segué trigo, cebada, garbanzos...
mi dedo índice lo sabe,
un día estuvo a punto de acompañarlos dentro de una alpaca.

Mi padre me enseñó a despreciar todo lo superfluo,
a no acumular, a ser sobrio,
a apreciar la riqueza que es vivir en austeridad.

––cuanto más te cargues de cosas más te costará andar con ellas.

Mi padre me enseñó a no discutir,
porque la razón navega por el centro de un río
y es imposible que no toque las dos orillas.

––Aunque cada uno decide en qué orilla quiere estar,
invita amablemente a tu ribera.

Mi padre me enseñó a hablar solo lo imprescindible.

––Cada vez que hables,
acompáñate de una palabra de afecto.

Va por ti, padre,
este poema.


Antonio Orihuela. Esperar Sentado. Ed. Ruleta Rusa, 2017

jueves, 19 de abril de 2018

SAMSARA




Solo un instante aquí,
nada permanece,

y entender esto,
y dejar que ese entendimiento fluya
es reconocer nuestra fragilidad.

¿Cuántas veces preso del deseo, la confusión?

¿Cuántas veces se rompió la cuerda?
¿Cuántas veces se apagó la llama?
¿Cuántas veces esta tortuga
ha sacado la cabeza del agua?

Todos nos hacemos daño

y ver esto es despertar, y para ello
hay que vaciar la jarra del sufrimiento,
quebrar los obstáculos,
reconocer los fenómenos,
tomar conciencia de los que decimos
y hacemos,

mostrar la herida,
déjarse tocar
para resonar en conexión con lo sagrado,

aprender a vivir,
aprender a sanar,
ser valientes,

renunciar a pelear,

proseguir el combate
contra uno mismo.



Antonio Orihuela. Disolución. El Desvelo Ed. 2018

miércoles, 18 de abril de 2018

TU QUERER HA SIDO




Tu querer ha sido
polvo y arena,
pero el vientecito
no se lo lleva,

no se lo lleva,
no se lo lleva,

y eso que fue tu querer
polvo y arena.




Antonio Orihuela. Disolución. El Desvelo Ed. 2018
Fotografía de Rimantas Dichavicius

martes, 17 de abril de 2018

CON UNA GOTA CAÍDA EN EL ESTANQUE



CON UNA gota caída en el estanque
comienza la tormenta.

Con el estanque lleno de ondas
cesa la tormenta.

Cuando pienso en ella,
cuando no pienso en ella,

la tormenta.



Antonio Orihuela. Esperar Sentado. Ed. Ruleta Rusa, 2017

lunes, 16 de abril de 2018

3 poemas de MANUEL MARTÍNEZ MORALES



Súbitamente

El ruidoso ensamble
de consagrados poetas,
fue interrumpido por el
penetrante olor a sándalo
 despertándolos,
 haciéndoles percibir
acaso por vez primera
el mundo que les rodea.
El planeta giró una vuelta demás,
y los polos magnéticos
rotaron a la línea ecuatorial.
El zumbido de
una abeja solitaria
los infectó
enfermándolos de conciencia.
Súbitamente.





A LA MIERDA
No venga nunca más con esa mierda
de que no  puede cambiar el mundo.
¡Mírese nada más!
Corazón de harapos
Su cerebro, un muladar
de creencias tóxicas,
sus brazos y  piernas
siempre obedientes
al tam tam
de la lucha por la existencia,
así llaman ahora
al suplicio de Tántalo,
pedalear sin parar
y sin sentido
dentro una caja de Skinner.
Si usted me dice
que no se puede cambiar
el mundo,
y ni siquiera vale la pena intentarlo, 
ya sabe dónde se encuentra la puerta de salida.
¡Jódase!





ORTOPEDIA CEREBRAL
Quiero enseñar a mi cerebro
a caminar por sí mismo
librándolo de la ortopedia mental
que lo constriñe.
Caminar así es riesgoso,
puede tropezar
y levantarse
una y otra vez,
estaré ahí para ayudarle.
Le señalo la ruta,  
conducente
a la orilla del abismo
por el cuál puede caer
en la verdad profunda de las cosas.




Manuel Martínez Morales. Inéditos

domingo, 15 de abril de 2018

Antonio sigue ahí
























Antonio sigue ahí,
casi como cuando lo conocí

Lo llaman los amigos, supongo
y deben decirle algo así como
"Antonio, a ver si puedes acercarte
y nos lees unos poemas…"

Y Antonio se posa delicado delante de un micro
como criatura a la que sacan
de algún lugar cálido,
el hogar donde los guerreros
regresan para meditar

Y parece tan ínfimo, tan pequeño, tan inofensivo
con su librito entre las manos
eligiendo con cuidado y mimo
las balas con que ha de segar
el aire corrupto que nos rodea

Pero es tan necesario,
tan certero,
tan herida en la herida

Se convierte, porque lo convertimos
en una especie de oráculo pre-apocalíptico
y con pedagogía nos corresponde
en una serie de posibilidades
asegurando que es verdad eso de que
otro mundo mejor es posible
más allá de la televisión

Antonio es, para ellos
lo poco que tienen para sentirse menos esclavos
Pero para nosotros es,
lo mucho que tenemos para sentirnos nuestros dueños

Puede parecer poca cosa,
apenas una pieza de artillería
que los rebeldes hemos colocado
en mitad de la plaza
para hacer frente al arsenal poderoso
de ciborgs y drones
con que el tirano
quiere hacernos polvo

Seguramente podría haber sido
miembro de la real academia,
incluso prologado por Sánchez Dragó,
tertuliano junto a Pérez-Reverte
y hasta concursante de gran hermano
¿Os lo imagináis?

Pero eligió estar entre los que iban a perder,
estar presente en el bando que cuenta bajas
para volver de nuevo al barro y al hambre
puede que porque con barro y hambre
se conforme la chispa del revolucionario

Antonio permanece ahí
un rato más de píe, diciendo
que él sabía el precio que tenía que pagar
por ser capaz de elegir su propio bando

Le hacemos preguntas después,
cuando sus poemas todavía silban por la sala
Preguntas a las que él mira
como diciendo en su armoniosa sonrisa:

Vosotros ya sabéis las respuestas

Un hámster en una ruleta,
le leí una vez

Y es verdad,
aunque nunca se lo he dicho
que también yo tengo esa sensación de que él,
de alguna forma representa el antiguo vínculo mágico
que tenemos las almas contemporáneas
con los viejos chamanes de la tierra

No es el único ni tampoco el último
Pero uno si tiene en su presencia
esa sensación de que:
Como no aprovechemos esta oportunidad
sus poemas más tristes
se van a hacer una realidad aún más jodida

Nosotros le escuchamos…
¿Será suficiente para él?
¿Será suficiente para nosotros mismos?

No lo sé,
pero en cualquier caso,
Antonio sigue ahí


Cristian Esteban Martín. Inédito